volar ( sorpresas )
no era un actor porno, era mucho mejor.
anuncios en mi corazón, de bombones, detergentes, cervezas sin alcohol - es un mensaje subliminal -.
necesito un dentista, un quirofano, necesito un millón de euros, más tiempo, un gimnasio, un pecho sobre el que recostarme, necesito más km, necesito un hígado nuevo, necesito dejar de sonreir.
sale el sol; que buena suerte.
arruinado, viejo y solo. ¿que más se puede pedir?
1 comentario
Anónimo -
en una casa casi vacía,
ceñida de cuadrada corredizos,
destacan demasiado sus ángulos.
Esta era la que pinté de colores para oir canciones y ecos de gente,
cuatro palabras entre cuatro paredes,
recuerdos de casi algunas fiestas
con casi algunos conocidos.
Una maravillosa azotea que brilla por la carencia de vecinos,
vistas al concurrido centro de Valencia,
el reloj del ayuntamiento y la iglesia de S. Vicente marcan el tiempo.
El señor canoso está atento con cada nuevo intento,
disonancias que soporta con agrado.
Tanta amabilidad me molesta,
adivino admiración, la extraño,
no estoy acostumbrada a ella,
que quiere?, debe querer algo?
De la rococó sólo conservo un par de fotos
de un amarillo dieciochesco que pesaba y
fobias curadas a base de enfrentarse con el propio miedo;
sonidos dentelleantes que corroían las gastadas esquinas,
ojos de gato entremezclados que parecían disociados,
y aprensión a algunos Gregorios Kafkianos
que se entreveían como irreales sombras en la oscuridad.
Si escuchas las casas hablan,
el silencia cuenta.
Mimbre que se entrelaza, pergamino que se quema.
Cuchicheo codificado, ronquidos y titiriteos,
uñas en el suelo, viejas en chismorreo.
A veces es tna fuerte
que talones descalzos no lo tapan,
aunque fume o pase hojas no para.
Luz polarizada que convence,
sonsonete del más allá,
ronroneo centrifugado de grillos,
frigorífico biológico que flirtea con mi PC,
La vita e bella de los objetos comienza cuando la gente se acuesta,
si escuchas las casas hablan,
el silencia cuenta...