Blogia
malmenor

vuelvo a contar las horas.

Como un colegial ( nunca me he considerado mucho más maduro, claro está ).
Es extraño, todo llega, he vuelto a contar las horas, a estar impaciente, a arrglarme un poco más de lo normal.
Ya no busco en una noche de cerveza y perdición, ya no intento más que sonreir y charlar. 
Ahora es cuando me buscan a mí y yo huyo.
Hago huecos en una agenda repleta, planeo viajes con sonrisas.
Vuelvo a pasear agarrado. Ahora el roce ya no es inocnente.
Cuento las horas para la próxima cita. Es una sensación muy infantil, pero me encanta.

0 comentarios