de nuevo todo
de repente, como un susto, se me viene encima el paraiso, casi sin planearlo, pero temiéndolo, yo no estaba preparado, pero fué mejor de lo deseado
la sonrisa perenne en el pecho, mis pies velozces recorren todos los km necesarios ( mi mente más aún ).
a veces ni hace falta hablar, los ojos dicen más q todas las palabras escritas.
las manos deletrean lentamente caricias interminables, refrenando lo incontenible, sonrisas pícaras murden los labios, para no decirlo todo de golpe.
se dejan escapar suspurios, uno ahora, otro en un rato, midiendo los silencio, contnado los minutos; conteniendo lo irrefenable.
es divertido, a la vez q vertiginoso. el miedo es gracioso y ESO ES BUENO.
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