No lo he conseguido.
No, no lo he consegudio, ni nunca lo haré.
Mi destino, mi objetivo está tan alto, que ni los mismo ángeles son capaces de vislumbrar.
Yo corro, salto, me aupo, intento subir un peldaño cada día.
Más viejo, más sabio, más desgastado, más duro.
Sé que voy por buen camino, pùes los oigo ladrar.
Sé que puedo, ya que no me rindo.
Otro asalto más, hay tantos como días, y duran 24 horas cada uno.
Ding, ding. Suena mi despertador.
1 comentario
Anónimo -